Cultura

El ambiente cultural impregna hasta el último adoquín de Santillana del Mar. Desde el placer de pasear por su conjunto renacentista y barroco hasta el interés investigador del afamado Museo de Altamira, todo en la villa rezuma cultura y arte.

Santillana puede visitarse poniéndose en la piel del monje erudito de la Colegiata, de la doncella que ingresaba en el convento de San Ildefonso, del militar que defendía la Merindad o del comerciante enriquecido en las Indias. Literatura, cultura y museos se dan cita en cada rincón.